TEORIA DE LA INFORMATICA
Una buena parte de los investigadores de la escuela conductista ha recurrido a la mente para explicar la conducta humana de manera cabal. Prestan mayor atención a ese elemento olvidado de la unidad básica de aprendizaje que es la cognición. Esta puede ubicarse entre dos elementos de la unidad de aprendizaje: el estímulo y la conducta o respuesta.
Figura 1.
Estímulo - Mente - Respuesta
Los teóricos de la informática se encuentran en camino hacia el desarrollo de una ciencia propia de la conducta humana. Sin embargo, aún mantienen la misma metodología del conductismo. En forma muy similar a los conductistas, intentan identificar los procesos básicos de la conducta humana y su funcionamiento. En realidad, comenta Craig (1989), estos psicólogos pertenecen a otra escuela, la cognoscitiva ya que los mismos estudian la cognición y sus procesos.
Por otra parte, existía entonces una cierta insatisfacción por la manera en que se describían los procesos cognoscitivos explicados por Paiget y Bruner. Se inició entonces una búsqueda de formas nuevas de estudiar los procesos cognoscitivos con mayor precisión.
Objeto de estudio
El objeto de estudio de esta nueva ciencia es fundamentalmente la cognición en sus tres dimensiones principales: la percepción, la atención y la memoria. La computadora sirve de modelo de la actividad cognoscitiva. Esta máquina elctrónica, conocida también por el nombre de microcomputador, tiene un aparato sólido llamado "hardware" y un elemento electromagnético llamado "software". Este último lo constituyen unos programas que manejan y controlan el flujo de información creado y procesado en la computadora.
La mente o elemento cognoscitivo del ser humano, al igual que una computadora, se compone de unos elementos sólidos, las células del cuerpo, y en particular, las neuronas. También tiene elementos ejecutivos que controlan toda la conducta humana: Estos se manifiestan en forma de estrategias que procesan la información. La computadora debe además recibir un insumo del exterior (input) que será procesado mediante una serie de operaciones lógicas de índole numérica. Debe además almacenar dicha información en forma organizada; y por último, deberá exportar la información para su uso.
MODELO DE LA INFORMATICA
Los seguidores de la informática, suelen ilustrar los procesos gestores de la información por medio de diagramas llamados flujogramas. Una versión simplificada de un flujograma aparece en la figura 2:
Figura 2
¦Insumo¦ ------ ¦procesamiento¦------¦exportación¦
¦
¦almacenaje¦
En forma muy similar, la mente humana deberá atender y apercibir para luego asociar o procesar la información de insumo. El dato ya procesado deberá a su vez almacenarse para su uso futuro; se expondrá a una y otra elaboración ulterior; y en último lugar, deberá ejecutarse verbal o físicamente. A decir, deberá convertirse en conducta humana operacional. Los teóricos de la informática se asemejan por demás a los conductista en lo siguiente: Entienden el aprendizaje como un proceso continuo y acumulativo de información que en última instancia se presta a una elaboración ulterior, pero que no sufre cambios sustanciales. Los programas (o las estrategias) de manejo de información se exponen a unos cambios a lo largo del tiempo que sólo afectan la forma de manejar dicha información y no la información misma.
El siguiente flujograma presenta en mayor detalle el proceso íntegro delineado por la informática para explicar el aprendizaje:
Figura 3.
Atención estrategias de
codificación
Reconocimiento estrategias de
sustracción
_________________________________________________
Estímulos de registro memoria memoria
ambiente sensorial corto plazo largo plazo
(insumo) (RS) (MCP) (MLP)
¦
Respuesta
(salida)
Los recuadros denotan las estructuras y los procesos de control. Las estructuras hacen referencia a la memoria y se denominan sucesivamente como registros sensoriales (RS), memoria de corto plazo (MCP) y memoria de largo plazo (MLP). Cada uno de estos centros de almacenamiento varía en la cantidad de información que puede acumular y la duración o lapso de tiempo en que puede ser retenida dicha información.
Los procesos de control, por otra parte, manejan el flujo de la información entre una y otra memoria y la forma en que se codifican. Estos procesos son los de atención, reconocimiento, codificación elaborativa y estrategias de sustracción.
A continuación se hace una breve descripción de cada una de las estructuras de la memoria:
MEMORIA Y CENTROS DE ALMACENAMIENTO
1. Registro sensorial: El sinúmero de estímulos sensoriales que proceden del exterior y pasan a los sentidos son codificados en el registro sensorial, en la misma forma en que son procesados por los sentidos. Su duración es muy corta (tres segundos) y por eso debe pasar rápidamente al registro de corto plazo. Se describe su funcionamiento como el de una cámara que recoge sólo instantes de una realidad.
2. Memoria de corto plazo: Este registro es de corta duración (unos veinte segundos). Recoge la información sensorial y la convierte en segmentos informativos. Su capacidad es también limitada a unos siete segmentos de información (cuando la información aún no ha sido agrupada).
3. Memoria de largo plazo: Esta memoria es permanente y su capacidad es ilimitada. La evidencia sustraída en investigaciones recientes en torno a este tema revela que la memoria de largo plazo puede retener información detallada en forma permanente, aunque la misma no puede ser recordada siempre y con la misma facilidad. Sólo la información que ha sido recordada en forma vívida y organizada podrá ser sustraída con mayor facilidad.
PROCESOS DE CONTROL
1. Reconocimiento: El proceso de reconocimiento es interactivo. Depende parcialmente de la información extraída del estímulo y de aquella que se ha almacenado en la memoria de largo plazo. Para reconocer un pasaje de un libro, el niño deberá no sólamente percatarse de la letra escrita, (mientras más claras y más distinguible sean las letras del texto más evidente será el estímulo) sino también deberá tener una nítida organización de la información previa acumulada respecto este tema. Un niño que haya tenido pocas experiencias de lectura en grados anteriores tendrá dificultades para reconocer un texto (comprensión de lectura).
2. Atención: El ambiente provee más información de la que necesitamos. De la multitud de estímulos que recibimos, sólo una fracción es seleccionada y recogida en el registro sensorial. De la que se retiene en el registro quizá una tercera parte es realmente procesada ya que no se focaliza toda la realidad. A esta focalización selectiva se la llama atención.
La atención le sirve no sólo a la focalización selectiva en los diversos centros de memoria sino también a la operación del control del ambiente. (mientras leo un libro me percato de que el vecino está preparando una carne asada en su asador del patio).
Los procesos de control más importantes son los que ocurren una vez se haya registrado la información en nuestra memoria. Si ha de retenerse la información de manera tal que sirva más tarde de manera significativa dependerá de estos controles.
3. Ensayo: Esta es una forma ordinaria de procesar segmentos de información. El ensayo o la repetición elaborativa se exhibe cuando la información es transferida a la memoria de largo plazo. Este tipo de memorización elaborativa se plasma en forma permanente. Para que esto suceda, se requieren dos tipos adicionales de procesamiento, que se verán a continuación:
4. Organización: Cuando la información que ha de retenerse es compleja e interconexa, es preferible organizar la informacion en forma de unidades que puedan relacionarse unos con otros. De esta manera un trozo de información sirve de clave para recordar el próximo y así sucesivamente.
5. Significación: Este concepto es clave para explicar el aprendizaje del discurso verbal extenso. Este tipo de aprendizaje se exhibe cuando el aprendiz relaciona la información que ha de conocer con la que ya conoce o la que ya posee. Es decir, el aprendizaje actual se fija a las estructuras cognoscitivas ya existentes. Se trata simplemente de relacionar lo nuevo con lo familiar. Será significativo el aprendizaje en la medida que se pueda asociar lo conocido previamente con lo conocido actualmente. Si el material que ha de aprenderse es, por otra parte, muy superficial, se hace necesario recurrir a otro recurso de aprendizaje o memoria.
6. Técnicas mnemónicas: Estas técnicas mnemónicas (mecanismos para fortalecer la memoria) asocian información de poca significación (o sentido) con elementos conocidos o significativos ya previamente conocidos; por ejemplo, el uso de las rimas para recordar las reglas de gramática o las fórmulas de matemática.
Otro método es el de las siglas. Se toma la primera letra de cada una de las palabras que componen un título o una expresión. Estas se memorizan y se asocian con cada una de las palabras, lo que permite recordar el texto íntegro. Un ejemplo es el de las siglas SIDA que son representativas de las palabras: Síndrome de InmunoDeficiencia Adquirida. Un método similar puede servir para recordar datos más complejos. El acróstico u oración mnemónica. Esta es una composición poética en que las letras iniciales, medias o finales de cada verso, leídas en el sentido vertical forman un vocablo o expresión.
Teoría Cognitiva Sistémica de la Comunicación
El Dr. Raymond Colle, Analista de Sistemas, doctor en Ciencias de la Información, Centro de Estudios Mediales, Facutad de Ciencias de la Comunicación e Información, de la Universidad Diego Portales en Chile propone esta interesante teoría cognitiva de la comunicación, parte de la cual recogemos en el siguiente texto:
Los estudios de carácter sistémico emergieron con fuerza a mediados de los años setenta, siendo su raíz la publicación de la obra de Ludwig von Bertalanffy,»General system theory, foundation, development, applications», en 1968. Ha demostrado
desde entonces una extraordinaria fecundidad así como una aplicabilidad que va desde la biología (su origen) hasta la sociología, pasando por la mecánica y la informática, e incluso la lógica y la epistemología.
La psicología cognitiva, en su núcleo central, refiere la explicación de la conducta a entidades mentales, a estados, procesos y disposiciones de naturaleza mental, los que considera su objeto de estudio y acerca de los cuales desarrolla su discurso. De acuerdo a esta amplia concepción, son ya múltiples las investigaciones y los desarrollos que han sido realizados en el curso de este siglo.
La comunicación es una necesidad del ser humano, asociada a su propia finalidad, lo cual se expresa en el concepto de «teleología». Todo el futuro del niño - como verdadero ser humano consciente de sí mismo y responsable de sus acciones - se juega en las primeras etapas de su vida Y a partir de ellas, la comunicación incide de modo decisivo en su desarrollo intelectual. Es más, a lo largo de la existencia humana serán numerosos los factores tanto íntimos como sociales que seguirán, de un modo u otro, "obligándole" a comunicarse.
El nivel metafísico
Anticipándose a las preguntas recientes acerca de la relación entre el cuerpo y la mente, o la materia y el espíritu, el paleontólogo y jesuita francés Pierre T eilhard de Chardin expuso una concepción filosófica intermedia según la cual todas las cosas tendrían dos aspectos íntimamente ligados: el «interior» (espiritual) y el «exterior» (material). La ley de la evolución sería que el desarrollo de la complejidad material ( «exterior») conlleva el crecimiento paralelo del aspecto interior, hasta llegar a un umbral -la aparición del hombre - en que el «interior» se hace accesible a sí mismo: es el surgimiento de la conciencia. Y ésta, a su vez, crece hasta que llega a un nuevo umbral en que podría liberarse por completo del «exterior».
Teilhard de Chardin se considera eminentemente como científico. Usa su formación y sus conocimientos científicos para formarse una visión del mundo. Su visión, por lo tanto, no quiere ser ni filosófica ni teológica. Construyó su teoría sobre una base científica, a partir de la experiencia. Pero no se contentó con constatar y señalar: elaboró sus propias hipótesis explicativas de la interrelación de los fenómenos constatados, deduciendo leyes históricas. Así, en busca del sentido, su visión del pasado se transforma en una completa teoría de la Evolución -que incluye el porvenir de la humanidad - e introduce en ella, inevitablemente, una visión filosófica. Lo extraordinario es que expresó ya los conceptos fundamentales de su teoría - de una teoría que viene a coronar nuestra formulación de una Teoría Cognitiva Sistémica de la Comunicación- en el año 1927.
La Evolución
Su planteamiento evolucionista, inicialmente rechazado por muchos teólogos pero hoy ya consensuado, obliga a reconocer que el Universo no fue "dado" de una vez y que se sigue generando, lo cual tiene el sentido de una revolución científica capital. La Evolución significa que el universo tiene una historia. Significa, sobre todo, que la creación es un proceso contínuo que no ha terminado. La Evolución es una dimensión intrínseca de la realidad, suficientemente comprobada por la ciencia y reconocida por todos los científicos, que limitan sus desacuerdos al modo, a las etapas o a la dirección que sigue este proceso.
"En el principio era la Energía". Así podría empezar la historia de la Evolución. Pero, ¿qué significa tal aseveración? Si dividimos la materia en sus componentes más elementales, en la etapa actual de nuestros conocimientos científicos, llegamos a la unidad fundamental del átomo. El mismo átomo está constituido de un núcleo alrededor del cual gravitan, como minúsculos satélites, los electrones. Incluso en el núcleo ya se han podido descubrir elementos constitutivos más pequeños. Todos estos elementos están cargados de electricidad (la atracción de sus cargas positivas y negativas de electricidad produciendo su cohesión).
Esta atracción o repulsión de los elementos constitutivos de los átomos se repite en la atracción o repulsión de varios átomos entre sí. Nos encontramos, pues, frente a un poder de interacción de los elementos constitutivos de la materia. La energía es la medida de "lo" que pasa de un átomo a otro cuando se unen o se transforman. Por lo tanto es la condición absoluta de la existencia y del desarrollo constitutivo de la materia en todos sus grados de complejidad. No podemos nunca observar la Energía en sí misma, sino sólo sus efectos (siendo los que mejor conocemos y que nos parecen más "inmateriales" el calor, la luz, la electricidad). Tenemos así, de hecho, la experiencia diaria de una realidad inmaterial.
La energía lleva consigo poderes muy peculiares: el poder aglutinador y el poder de interacción. Ambos tienen por consecuencia el crecimiento de la complejidad de la materia aglomerada, conduciendo a un primer umbral: la aparición de la vida. Ésta, a su vez, conlleva la habilidad de combinar los resultados de sus experimentos, de consvervar los "descubrimientos" de sus procesos selectivos. Como un ingeniero, la vida "construye" sus mecanismos y los pone a prueba. Una consecuencia de este modo de proceder es que no puede aparecer nada que no haya sido preparado desde siempre, es decir, que no aparece nada sino después de una preparación conforme a las leyes de la evolución.
También se deriva otra conclusión, como hipótesis, de la aparición de la vida - y que se confirmará como ley -: el crecimiento de la complejidad lleva a un umbral en que se produce un cambio de aspecto, de estado o de naturaleza. Así, por ejemplo, lo sólido se transforma en líquido y el líquido en gas (por acción del calor). Y, si la materia inerte conduce la vida, la vida orgánica conduce al ser humano, dando con él el gran salto de la manifestación del espíritu, a través del poder de la mente, producto final del aumento de la complejidad del sistema que la sostiene.
6.2. E/Interior y e/ Exterior de las cosas
De su propia historia, la Evolución había sacado una lección: el mejor resultado provenía de los seres que tenían una mayor complejidad cerebral, es decir, un sistema nervioso más complejo, una materia gris más grande y más concentrada. Como hubo el "paso" del nacimiento de la vida, se dió un nuevo paso: el surgimiento de la reflexión. Y luego, con una velocidad extraordinaria, el hombre empezó a cubrir la Tierra. Ninguna otra especie lo hizo en un frente tan amplio (Europa, Asia y Africa casi simultáneamente). Al mismo tiempo se continuaba en forma rapidísima el proceso de cerebralización (desarrollo del cerebro). Los homínidos y primeros hombres constituyeron una especie que cambiaba más de prisa que ninguna otra forma viviente conocida en el mismo intervalo de tiempo.
El cambio ocurrido se demostró claramente cualitativo. Ya no significó un cambio en la materia; no era una organización nueva de los componentes. La aplicación de la ley de complejidad creciente desembocó en la aparición de la conciencia: un fenómeno que puede ser el producto de las combinaciones materiales si éstas no estaban ya orientadas y dispuestas de tal modo que este producto surgiera en forma natural al llegar al umbral adecuado.
Ésto, para el científico constituye, a primera vista, una constatación asombrosa. En efecto, la marcha de la evolución significa un inmenso desarrollo de los procesos de unión entre átomos, moléculas, conglomerados materiales y seres vivos. Toda unión se realiza gracias al intercambio de energía. Pero en este intercambio, siempre se produce una pérdida: siempre hay una parte de energía gastada que no puede ser recuperada. La lógica indica que el proceso debería degradarse y llevar a la destrucción cuando aumenta la complejidad y la cantidad de las interacciones, pero no es así. La pérdida de energía -o crecimiento de la entropía- es sólo un aspecto de la realidad, que Teilhard llama el "Exterior de las cosas".
El tipo de transformación que se puede observar en umbrales como la aparición de la vida y en el surgimiento del hombre -dotado de autoconciencia- no puede explicarse sino recurriendo a la hipótesis de la presencia anterior de la cualidad, aunque en grado ínfimo, hasta en los elementos físicos más sencillos (los átomos por ejemplo). Conforme a la ley de preparación evolutiva, cualquier átomo debe tener en si una porción infinitesimal de "espíritu" (tan reducida que es casi imperceptible). Esto es lo que Teilhard llama, para evitar toda confusión, el "Interior de las Cosas".
Según esta hipótesis, la conciencia no ha dejado nunca de existir y de crecer en los seres vivos, y sus raíces se extienden hasta la formación de los primeros conjuntos de elementos materiales. Este crecimiento continuo comprueba, por lo tanto, la hipótesis de la existencia de otro tipo de energía, que no sufre desgaste al ser usada. Teilhard distingue, entonces, la energía interna (o "radial"), correspondiente al "Interior de las Cosas", de la energía externa (o "tangencial''), correspondiente al "Exterior de las Cosas".
La energía externa, es la que estudian los físicos y que aparece en el esquema evolutivo. La energía interna se manifiesta principalmente en las operaciones sicológicas de los animales y del hombre: es Energía espiritual, la cual se manifiesta en la capacidad del hombre para reflexionar y, más aún, para pensarse a sí mismo.
Una importante constatación se deriva del descubrimiento de las dos Energías, al mismo tiempo que del "Exterior" y del "Interior" de las Cosas: es la relación indestructible entre materia y espíritu, que nos viene a dar por lo tanto otra explicación acerca de la relación entre cerebro y mente, que constituye uno de los problemas más complicados de las CienciasCognitivas. Como dice Teilhard:
"No hay en el mundo ni Espíritu ni Materia: la "Trama del Universo" es el Espíritu-Materia. Ninguna otra sustancia podría dar la molécula humana". (La energía humana, p.64).
Conclusión
Como bien nos dice la teoría clásica de la comunicación: la información es la inversa de la entropía: es lo que pone orden, lo que impide la degradación de los sistemas. Encontramos aquí a la vez lo que fundamenta esta posibilidad y su fuente última: la información pertenece al campo del Espíritu y la comunicación es la lucha contra el "peso" de la materia y de la degradación entrópica de la energía EXTERNA. A medida que pasa el tiempo, que se adelanta la Evolución, vamos hacia un estado cada vez más probable. Pero este estado más probable es el de la adquisición de todos los conocimientos posibles, el de la perfecta organización de los mismos, y no de una desorganización total que se plantea en la esfera de la física clásica.
Con todos los antecedentes considerados, podemos ahora preguntarnos acerca de nuestro conocimiento de "la realidad". ¿Cuál es la relación entre la mente y la realidad, externa e interna?
El mundo "en sí" es inaccesible para nuestras facultades cognitivas. Kant veía una proyección del espíritu humano sobre los fenómenos, sin imaginar la posibilidad de un bucle recursivo entre la organización de la mente y la del mundo cognoscible. Sin embargo, en esta recursividad esta la clave: ¿de dónde provienen nuestras estructuras mentales, nuestra facultad de conocer? ¡Del mismo mundo natural!
Somos parte de la realidad y la realidad es parte de nosotros. Obviamente tenemos acceso a nosotros mismos y, así, a la parte de la realidad de la que somos hechos. Tenemos acceso y dominamos las mismas características espacio-temporales y organizativas que
dominan gran parte de lo real y, por lo tanto, si bien puede haber una realidad que escapa a estos caracteres, tenemos acceso y podemos dominar toda la "realidad perceptible y concebible", que es con la cual compartimos características comunes. Ésto porque nuestras estructuras cognitivas son el producto de estas características del mundo, y especialmente de los principios de orden y organización, que son los que nos permiten entrar en una interacción dialógica cognitiva - "auto-eco-productiva".
El aparato cognitivo se desarrolló en el mundo, utilizando sus recursos y reconstruyendo el mundo en sí mismo. Se ordena reordenando en sí el orden que encuentra en su entorno y en todo el cosmos al cual tiene acceso como parte de este mismo entorno, tanto en su "exterior" como en su "interior".
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